Moción de Juan Vicente Larrosa Garre sobre la recuperación de la casa de Antoñete Gálvez.

Pleno Julio 2016

En el municipio de Murcia existe un rico patrimonio cultural que merece la pena ser protegido, conservado y puesto en valor y que, al contrario, está siendo abandonado a su suerte, para ver si se destruye de una vez por todas.

Hablamos de las Casas-Torre, los molinos o las fachadas emblemáticas, situadas en su mayoría en las pedanías, que siguen aún en pie a pesar de las inclemencias del tiempo y el desprecio hacia las mismas desde los distintos estamentos. Este es el caso de la CasaErmita de Antonio Gálvez Arce, «Antonete», sita en la pedanía de Torreagüera, que se encuentra en estado ruinoso.

Antonio Gálvez Arce nace en el año 1819 en el Huerto de San Blas, en la pedanía de Torreagüera, que por aquel entonces no contaba con más de 750 vecinos. Gálvez era hijo de una familia de humilde de labradores que vivían de las tierras que cultivaban en arriendo. Su padre era un hombre liberal y demócrata convencido que inculcó a su hijo estas ideas.

Antonete es nuestro héroe liberal, el héroe de la Región de Murcia. En 1869, una bandera roja ondeaba en lo alto del Monte del Miravete, monte señero de la Cordillera Sur, donde Antonio Gálvez encabezó la rebelión contra la monarquía de Amadeo de Saboya, arropado por sus seguidores de Beniaján y Torreagüera. Los insurgentes fueron aplastados por las tropas nacionales cuando, encaramados a los riscos, se quedaron sin munición.

En 1872, Antonete se vuelve a subir al Miravete en protesta contra el servicio militar obligatorio, aunque se enviaran tropas desde Madrid para aplacar la situación, Gálvez no espera a su enfrentamiento con las mismas, sino que se dirige a la capital acompañado por dos centenares de seguidores y logró levantar algunas barricadas y atrincherarse en la torre de la Catedral, durante un día. Gálvez triunfó y desde los diarios de la capital del Estado se intentó ridiculizar a Antonete, llegando a afirmar que por las calles de Murcia «se ven calzoncillos y algo menos en las tropas que manda Gálvez». El redactor se refería, por maldad o ignorancia, a los zaragüeles.

Fue elegido como diputado a Cortes en 1873, en la proclamación de la Primera República. Convencido que España debería ser un Estado Federal, propugnó la descentralización a través de pequeñas confederaciones de ciudades independientes y como consecuencia de la misma se promulgó el Cantón Murciano, donde su principal baluarte fue la ciudad de Cartagena. Una vez aplacado el mismo Antonete fue condenado a muerte, pero su fama era ya indestructible: Murcia lo aclamaba y destacados políticos nacionales contaban con su amistad. Era un hombre bueno y honrado.

En 1891 fue elegido concejal de este Ayuntamiento. Y en el centenario de su fallecimiento fue nombrado Hijo Predilecto de la Ciudad a título póstumo.

La Casa–Ermita de Antonete Gálvez en el Huerto de San Blas ha sido un enclave histórico y bandera de la hazaña realizada por este Hijo Predilecto de Murcia. A lo largo de los años los vecinos de Torreagüera y los que por allí pasan a diario nos hemos ido acostumbrando a contemplar esta casa, que ha sido defendida fielmente por la mayoría de los vecinos de Torreagüera. Pero el paso del tiempo es inflexible y cada vez su deterioro ha sido mayor, han ido cayendo techo, paredes interiores… hasta el punto que sólo queda en pie alguna pared, que con las lluvias y el viento pronto acabarán por derrumbarse.

Desde el PSOE en Torreagüera, siempre ha sido cuestión fundamental la recuperación de este entorno y la ubicación de un museo o centro de interpretación que recopile la memoria histórica de este gran héroe de la Región de Murcia y lo convierta en un lugar atractivo para el visitante de dentro y fuera de nuestra Región.

No entendemos que el lugar donde nació, vivió y murió este Hijo Predilecto de la Ciudad no pueda ser conservado y se decida abandonarlo a su suerte con el fin de que no tenga que ser conservado o para que se olvide su historia.

La cultura y el patrimonio cultural es una fuente generadora de riqueza, siempre y cuando nos quede patrimonio que conservar o poner en valor, porque a este paso no vamos a tener ninguno que conservar, ya que tanto esta casa como la Cárcel Vieja, el yacimiento de San Esteban, los molinos de la huerta, las casas-torre… se van a destruir por sí solas debido a la política de abandono que están llevando desde las distintas administraciones y, sobre todo, la municipal.

Todas estas razones nos llevan a proponer la siguiente moción, para su debate y aprobación de los siguientes ACUERDOS:

PRIMERO.- Instar a la Concejalía de Educación, Relaciones con Universidades y Patrimonio que ponga en marcha las actuaciones pertinentes para poner en valor los restos de la Casa–Ermita de Antonete Gálvez

 SEGUNDO.- Instar a la Concejalía de Empleo, Turismo y Cultura a crear el mapa cultural del municipio, teniendo en cuenta la puesta en valor de estos restos de la casa de Antonete Gálvez, con la colaboración de los vecinos de Torreagüera que estaban interesados y de su Junta Municipal.”

Se aprobó por unanimidad.